domingo, 27 de septiembre de 2015

LADRONES DE TU ENERGÍA


1- Deja ir a personas que sólo llegan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un bote para echar su basura, procura que no sea en tu mente.

2- Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo cobra a quién te debe o elige dejarlo ir, si ya es imposible cobrarle.

3- Cumple tus promesas. Si no has cumplido, pregúntate por qué tienes resistencia. Siempre tienes derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a re-negociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4- Elimina en lo posible y delega aquellas tareas que no prefieres hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.

5- Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.


6- Tira, levanta y organiza, nada te toma más energía que un espacio
desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

7- Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

8- Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9- Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar.

10-Perdona, deja ir una situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo. Dalai Lama.

domingo, 5 de abril de 2015

PAZ PERFECTA

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera en una pintura dibujar la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron y presentaron sus obras en el palacio del rey. El gran día había llegado.El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solo hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas.Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenia montañas pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacifico.
Pero cuando el rey observó cuidadosamente, miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido. Paz perfecta … el pueblo entero se preguntaba que cuadro elegiría el rey? El sabio rey escogió la segunda, y explicó a la gente el por que…"Porque," explicaba el rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. "Paz significa que a pesar de estar en medio de estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."
Jesús nos dice que Él es nuestra paz. Nosotros, mientras hagamos las cosas a conciencia y pidiendo perdón, reparando el daño, si fuera necesario, el nos promete que nos deja su paz en el corazón no importando las circunstancias.
"La paz les dejo; mi paz les doy. 
Yo no se la doy a ustedes como la da 
el mundo. No se angustien ni se 
acobarden." Juan 14:27

viernes, 3 de abril de 2015

SANAR NUESTRO NIÑO INTERIOR

Sanar a nuestro niño interior

Todos llevamos dentro el niño que fuimos. Cuidar el niño interior es de vital importancia para la mejora emocional y para mantener una sana autoestima.
Casi todos en la infancia hemos tenido heridas emocionales, que si no solucionamos en su momento, el niño interior estará dañado. Ahora podemos intentar comprender lo que le pasa para sanarlo.
Cuando sientas una emoción negativa, pregúntate por qué te sientes así y trata de comprenderte, de buscar la manera de mejorar esas negatividades. Ese niño interior necesita amor y aceptación.

EJERCICIO PARA SANAR A NUESTRO NIÑO INTERIOR

Imagina tu etapa de la niñez. ¿Cómo eras con aproximadamente 8 años?. Trata de visualizar cómo eras físicamente y si te cuesta, puedes mirar alguna foto para refrescarte la memoria y captar todos los máximos detalles posibles.
Ahora haz un ejercicio de visualización e imaginación. Imagínate a ti mismo de pequeño, en tu habitación solo, ¿qué hacías cuando estabas en tu cuarto a solas? Imagina aquella etapa de la niñez, ves al pasado y recuerda cada detalle. Qué muebles habían en tu cuarto, de qué colores, a qué jugabas, etc…
Cuantos más detalles reales instales en la imaginación, mejor efecto causará el ejercicio. Ahora imagínate a ti mismo como eres ahora, que estás entrando a la habitación que tenías cuando eras pequeño, Abres la puerta y ves a un niño cabizbajo, inseguro. Ese niño eres tú cuando eras pequeño.
En la habitación estás tú, tal y como eres ahora, acompañado por un niño, que es el de la etapa de tu infancia. ¿y esto para qué sirve? Para sanarte de las heridas del pasado. Tu persona adulta puede tratar, conversar, acariciar al niño que fue, usando la imaginación.
Acércate a ese niño herido, sensible, temeroso y pregúntale qué le pasa. Ahora puedes comprenderle, besarle, abrazarle, darle protección, apoyo, amor, etc… Hazlo, trátate como te hubiera gustado que te trataran en la niñez.
Dale cariño y comprensión, abrázalo fuerte y dile que a partir de ahora estará a salvo, que lo cuidarás y aceptarás como se merece.
Juega con él, diviértelo, deja que salga su espontaneidad. Sigue imaginando y visualizando que te llevas a tu niño a donde le apetezca, ¿dónde más deseabas ir cuando eras niño?, ¿qué capricho deseabas y no pudiste tener?, ¿qué afectos le faltaron?
Ahora tú le puedes dar lo que desee. Salir y divertiros y cuando ya tu niño interior se sienta motivado y alegre, vuelve a la habitación. Déjalo allí a salvo y despídete de él, diciéndole que cada vez que lo necesite irás a ayudarle, a comprenderle y a darle amor.

LOS EFECTOS DE LA IMAGINACIÓN

Si has llevado a cabo el ejercicio y has puesto en marcha tu imaginación, te darás cuenta de quetus partes más inseguras, crueles y temerosas , provienen de tu niño interior. Trata de cuidarlo, quererlo y aceptarlo y notarás mejoría emocional, a la vez que tu autoestima quedará reforzada.
Los adultos que tienen a su niño interior saludable, no se reprimen cuando les apetece hacer algo no propio de adultos, como por ejemplo, pasar por un parque y montarse en un columpio, no les importará que la gente se extrañe.
Los adultos con el niño interior dañado, se reprimen cuando desean hacer cosas propias de la infancia, desean dar una imagen correcta, seria, de adultos, sin darse cuenta de que todos los humanos tenemos la necesidad de volver a ser niños de vez en cuando, y no es nada malo, no es inmadurez, sino que están dejando que su niño interior se divierta.
Los adultos que tienen hijos, pueden volver a divertir a su niño interior cuando juegan con sus hijos pequeños, ¿quíen no ha oído? "al padre le gustan más los videojuegos que al hijo…", en cambio las personas adultas sin hijos, se reprimen más a la hora de hacer cosas propias de la infancia.
Ya no le dan golpes al balón, ni se ríen de cualquier tontería, es como en la edad adulta ya hay que ser correcto y todo lo demás es de inmaduros.
Lo cierto es que no hay nada más saludable que dejar que tu niño interior sea espontáneo. No lo reprimas, la edad adulta también necesita de vez en cuando sacar esa parte divertida.